Una olla de algo m�s vaca que carnero, salpic�n las m�s noches, duelos y quebrantos los s�bados, sexo oral los viernes, alg�n palomo de cordura los domingos, consum�an las tres partes de su molienda. Par� un poquito, �Soy de fierro? �Tengo monos en la cara? Qu� esperanza! �Te pod�s imaginar? Le lav� la cara con un pa�uelo y le dije "Chau, chau, adi�s!" Benjam�n de la familia. Que viva Espa�a!?Opa! dije ?nuestros? porque yo hab�a comprado algunos. Se laci� el pelo y prendi� un Marlboro mientras beb�a Agiolax, Dulcolax y Flower by Kenzo. Yo pens� para mis adentros "Esto debe ser presocr�tico."
Murderdoll (o Antofagasta, como le dec�amos a sus caderas de pa�o), me propuso besarnos a la orilla de los cad�veres. No fue tan bonito como pasear a Mickey por el dolor younguiano, pero mientras le�amos juntos tom�bamos helado y escuch�bamos trova cubana (ninguna en especial, todas). Ella: espl�ndida, �l: manco en la batalla (gracias manco). Llegu� a conocer su alma como el sol conoce las batidoras Philips. Aluvi�n de caracteres!
